1. Elige una cuenta para empezar
Empieza por tu correo principal si admite una llave. Abre la configuración de seguridad desde la dirección oficial del servicio. No sigas un enlace de un mensaje que te exija registrar la llave con urgencia.
2. Comprueba el modelo y tu equipo
Revisa los puertos y NFC, el sistema operativo y el navegador. Una llave FIDO no funciona como un pendrive: no necesitas copiarle tus contraseñas ni subir archivos personales.
3. Registra la llave con el asistente del servicio
La cuenta te indicará cuándo conectar o acercar la llave y confirmar físicamente la operación. Algunos flujos requieren un PIN de la llave. Sigue los requisitos del fabricante y no compartas ese PIN.
4. Registra el respaldo
Añade una segunda llave cuando el servicio lo permita y guárdala separada. Conserva los códigos de recuperación si existen. Apple exige al menos dos llaves compatibles para su función de llaves de seguridad.
5. Prueba antes de cerrar tus sesiones de confianza
Comprueba un inicio de sesión nuevo y el acceso con el respaldo. No elimines métodos anteriores hasta entender las opciones y limitaciones de recuperación de esa cuenta.
6. Repite el registro en cada servicio
Una misma llave puede utilizarse en varias cuentas compatibles, pero no se registra en todas de una vez. Mantén una lista de dónde usas cada llave para poder retirar la correcta si se pierde.
Si la pierdes
Accede con el respaldo o con el procedimiento oficial de recuperación. Retira la llave perdida de las cuentas afectadas y registra otra de repuesto. No reinicies una llave que aún necesitas sin entender que puede borrar sus credenciales.
Fuentes para comprobarlo
Documentación oficial. Revisa los requisitos del servicio y del modelo antes de comprar.